Donald Trump superó la “Gran Muralla Electrónica” y tuiteó desde China

El presidente de los Estados Unidos utilizó la red social para agradecer a su par chino Xi Jinping por la recepción en el primer día de su gira y para alertar a Corea del Norte: “No nos subestimen, no nos pongan a prueba”. Donald Trump es el presidente que más utiliza la popular red social Twitter, tanto en rapidez como en cantidad, pero al llegar a Beijing este miércoles, debió enfrentarse a la “Gran Muralla Electrónica” china.

Twitter, Facebook y Google están prohibidos en China, donde el régimen comunista censura numerosos contenidos difundidos en internet. La represión creció aún más en los últimos meses, con el cierre de blogs de estrellas de la red e investigaciones abiertas por “obscenidad” contra algunas plataformas chinas.

Pero Trump no pareció tener problemas, aunque sí tardó más de lo usual en compartir sus impresiones e interpretaciones en la red social. “En nombre de la primera dama, Melania, y de mí, gracias por una tarde y una noche inolvidables en la Ciudad Prohibida de Beijing, presidente Xi Jinping y señora Peng Liyuan”, dijo el mandatario.

“Estamos ansiosos por reencontrarnos con ustedes mañana por la mañana”, agregó en su primer tuit, luego de visitar la atracción turística en la capital china, durante el primer día de su gira por el país.

Casi una hora después, Trump volvió a tuitear, esta vez dirigiéndose al régimen de Pyongyang. “Corea del Norte ha interpretado la moderación anterior de los Estados Unidos como debilidad. Esto sería un error de cálculo fatal. No nos subestimen. No nos pongan a prueba”, dijo, en referencia a un discurso realizado el martes en Corea del Sur.

Antes de viajar, el viceministro chino de Relaciones Exteriores, Zheng Zeguang, había dicho el viernes a la prensa: “Los medios de comunicación del presidente Trump con el exterior no deben ser un motivo de preocupación”.

“El presidente tuiteará lo que quiera”, aseguró este miércoles un alto responsable de la administración estadounidense.

Desde su elección, el mandatario estadounidense ha utilizado muchas veces Twitter para denunciar el excedente comercial chino o la supuesta inacción de Beijing frente a Corea del Norte, aunque nunca aludió a la situación de los derechos humanos en el país asiático.

En virtud de una ley adoptada por el gobierno de Xi Jinping en 2013, los internautas pueden ser condenados a tres años de cárcel por un mensaje difamatorio compartido más de 500 veces. La ley también prevé penas de prisión para un mensaje que sea visto más de 5.000 veces.

Por otro lado una ley de 2016 prohíbe la publicación de contenidos que atenten contra “el honor nacional”, “alterando el orden económico o social” o destinados a “derrocar el sistema socialista”.

En los últimos meses, las autoridades impusieron multas a los grandes grupos tecnológicos chinos por no haber eliminado contenidos ilegales como la pornografía o la violencia.

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