Autoridades de Ecuador alertan que ‘coyotes’ obligan a migrantes a llevar droga a Estados Unidos

 (Andes).- Sentada sobre una banqueta del Parque del Migrante en esta capital de la provincia del Cañar está Carmen Hurtado. Son las 13:30 del martes 27 de marzo, la tarde está soleada y a su alrededor juegan unos menores, entre ellos su hija.

Por momentos la mujer, de 51 años, dirige su mirada al horizonte y queda inmóvil. Pese a los gritos contagiantes de alegría de los chicos, ella está seria.

Luego de entablar una breve conversación con Andes, la madre de familia confiesa que es víctima de la migración y que luego de 15 años de ausencia de su esposo le cuesta mucho reponerse de la separación. Está en Azogues, irónicamente en el parque dedicado a los migrantes, descansando luego de haber realizado una serie de trámites personales.

La mujer, oriunda del cantón La Troncal (litoral de la provincia de Cañar), cuenta que su esposo salió hace quince años del ingenio donde trabajaba porque el salario que percibía no le alcanzaba para mantener a la familia.

Por ello su cónyuge contactó, a través de un amigo, a uno de los denominados ‘coyoteros’ para que lo ayude a emigrar a Estados Unidos donde anhelaba conseguir un buen trabajo que le permita sostener de mejor manera su hogar.

Doña Carmen recuerda que al comienzo no estuvo de acuerdo con esa idea, pero la situación económica la obligó a aceptar esa opción. A partir de ese entonces -cuenta- todo fue dolor.

Primero, el viaje de su esposo fue bastante accidentado. Recibió maltratos, humillaciones, explotación por parte de las bandas de coyoteros durante su travesía por tierra hasta el sueño americano. Antes fue apresado en Guatemala y México pero salió de las cárceles y emprendió su camino

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*